01Viviendas
Valoramos pisos, viviendas y residencias vacacionales considerando ubicación, calidad, estado, situación urbanística y datos de transacciones.

Ámbitos
Desde un apartamento hasta una cartera compleja o empresa operativa, la valoración se diseña según la naturaleza del activo y la finalidad del encargo.
01Valoramos pisos, viviendas y residencias vacacionales considerando ubicación, calidad, estado, situación urbanística y datos de transacciones.
02Las oficinas y edificios completos se analizan según rentas, prestaciones, eficiencia energética, ocupación y comercialización.
03La valoración comercial relaciona ubicación, visibilidad, afluencia, condiciones de arrendamiento y competencia del mercado local.
04Para almacenes y activos logísticos evaluamos accesos, altura, distribución, especificaciones técnicas, capacidad operativa y rendimiento del alquiler.
05Los edificios protegidos requieren considerar restricciones normativas, coste de restauración, adaptación funcional y valor arquitectónico singular.
06La valoración de terrenos estudia edificabilidad, usos permitidos, parámetros urbanísticos, riesgos de desarrollo y mejor uso posible.
07La valoración hotelera combina el inmueble con resultados operativos, capacidad, estacionalidad, perfil de explotación y perspectivas del mercado.
08La valoración empresarial analiza resultados financieros, operaciones, perspectivas y riesgos mediante enfoques de renta y mercado adecuados.
09Las instalaciones técnicas se valoran según especificaciones, antigüedad, estado, vida restante, coste de reposición y obsolescencia.
10La valoración de intangibles comprende marcas, derechos, licencias y otros activos identificables según el beneficio económico generado.
11Maquinaria, equipos, vehículos y colecciones se examinan por identidad, estado, utilidad, mercado secundario y coste de reposición.
12La valoración de carteras aplica un marco homogéneo para que los resultados de múltiples inmuebles sean coherentes y comparables.